Luxación de cadera
¿Qué es una luxación de cadera?
Una luxación de cadera es la salida forzada de la bola situada en el extremo superior del fémur (la cabeza femoral) de su cavidad en la pelvis (el acetábulo). Como la cadera es una articulación estable, sostenida por ligamentos y músculos potentes, una luxación suele requerir un traumatismo de alta energía. Es una lesión grave que exige tratamiento urgente.
Retrasar la recolocación de la cabeza femoral en su sitio (reducción) aumenta el riesgo de que se interrumpa la irrigación sanguínea de la cabeza femoral y de lesión nerviosa. Por eso, una luxación de cadera se valora sin demora. Para otros problemas de cadera puede consultar la página de cadera.
Tipos de luxación de cadera
Las luxaciones se clasifican según la dirección en la que se desplaza la cabeza femoral; esto determina el mecanismo de la lesión y los daños asociados.
- Luxación posterior: constituye la gran mayoría. La cabeza femoral se desplaza hacia atrás; la pierna queda acortada, flexionada y girada hacia dentro. En este tipo, el nervio ciático corre más riesgo.
- Luxación anterior: es más rara. La cabeza femoral se desplaza hacia delante; la pierna queda girada hacia fuera y pueden afectarse los vasos y el nervio femorales.
Durante la luxación pueden lesionarse los ligamentos, el labrum y los músculos que mantienen la articulación en su sitio, y puede asociarse una fractura del acetábulo o de la cabeza femoral. La afectación de los nervios y de los vasos sanguíneos puede causar debilidad o pérdida de sensibilidad en la pierna.
Causas y factores de riesgo
La luxación de una cadera natural requiere una gran fuerza, por lo que suele asociarse a accidentes graves.
- Accidentes de tráfico: son la causa más frecuente. Cuando la rodilla flexionada golpea el salpicadero, la cabeza femoral es empujada hacia atrás.
- Caídas desde altura y accidentes laborales.
- Choques de alta energía en los deportes de contacto.
Una situación aparte es la luxación de una prótesis de cadera, que puede producirse con fuerzas mucho menores en determinadas posiciones y se trata de otra manera. La luxación de cadera se acompaña a menudo de lesiones de la pelvis, del fémur y de la rodilla.
Síntomas
Los síntomas de una luxación de cadera son evidentes y se reconocen en el momento de la lesión.
- Dolor repentino e intenso en la cadera, imposibilidad de ponerse de pie y de apoyar el peso sobre la pierna.
- La pierna queda en una posición anómala y fija (acortada y girada hacia dentro en la luxación posterior).
- Dolor intenso y una limitación marcada ante cualquier intento de moverla.
- Debilidad, entumecimiento o pérdida de sensibilidad en el pie y la pierna si se afecta un nervio.
Valoración urgente y primeros auxilios
Como la luxación de cadera es una lesión de alta energía, la valoración inicial no se limita a la cadera. Se atiende al paciente en su conjunto: se aseguran la circulación y la respiración y se vigilan las lesiones asociadas y las hemorragias.
La irrigación sanguínea y los nervios de la pierna (en especial el nervio ciático) se comprueban antes y después de la reducción. No se intenta recolocar la luxación de forma improvisada ni sin las condiciones adecuadas; la reducción se realiza en condiciones apropiadas, normalmente bajo anestesia.
Diagnóstico: exploración y pruebas de imagen
El diagnóstico se establece mediante la exploración y las pruebas de imagen. Se valoran la posición de la pierna, los hallazgos nerviosos y vasculares y las posibles lesiones asociadas.
- Radiografía: muestra con rapidez la dirección de la luxación y cualquier fractura.
- TC: antes o después de la reducción; muestra con detalle los fragmentos óseos dentro de la articulación y las fracturas del acetábulo y de la cabeza femoral.
Tratamiento: reducción y cirugía
El primer paso del tratamiento, y urgente, es la reducción: volver a colocar la cabeza femoral en su cavidad bajo anestesia. Tras la reducción se repiten las pruebas de imagen de la articulación para comprobar que la posición es correcta y si queda algún fragmento óseo dentro de la articulación.
Si no hay fractura y la cadera es estable, el tratamiento tras la reducción puede llevarse sin cirugía: carga protegida, evitar ciertas posiciones y fisioterapia progresiva. Si hay una fractura del acetábulo o de la cabeza femoral, un fragmento atrapado dentro de la articulación o una inestabilidad persistente, es necesaria la cirugía; en ese caso se fijan los fragmentos fracturados y se realiza la reparación necesaria.
Recuperación y rehabilitación
La recuperación varía según la luxación sea simple o se acompañe de una fractura. La autorización para apoyar el peso y su momento se amplían de forma progresiva según la fractura asociada y el tratamiento aplicado, siguiendo el plan del médico.
La fisioterapia busca recuperar la movilidad y la fuerza muscular. Durante un tiempo se hace un seguimiento regular de la cadera para vigilar el estado de la irrigación de la cabeza femoral y cualquier daño del cartílago, porque algunos problemas pueden aparecer meses o años después.
Posibles complicaciones
Una luxación de cadera, sobre todo cuando se acompaña de una fractura, puede dar lugar a algunos problemas a largo plazo, por lo que el seguimiento es importante.
- Lesión del nervio ciático: debilidad, entumecimiento o pérdida de sensibilidad en la pierna y el pie.
- Osteonecrosis de la cabeza femoral: daño del tejido óseo por la interrupción de la irrigación sanguínea.
- Artrosis precoz de cadera: puede aparecer en años posteriores como consecuencia del daño del cartílago.
Para más detalles sobre estas complicaciones puede consultar las páginas de osteonecrosis de cadera y de artritis de cadera.
¿Cuándo debe acudir al médico?
Cualquier sospecha de luxación de cadera es una urgencia y requiere una valoración sin demora.
- Tras un traumatismo hay un dolor intenso en la cadera, una posición anómala de la pierna y no puede apoyar el peso: acuda de inmediato a urgencias.
- Hay signos nerviosos o vasculares, como entumecimiento, debilidad o frialdad en el pie o la pierna: no lo retrase.
- Tras la reducción persiste el dolor de cadera, aumenta la cojera o no puede apoyar el peso sobre la pierna: solicite una revisión.
Para el tratamiento y el seguimiento tras una lesión de cadera puede ponerse en contacto con el Prof. Asoc. Dr. Serkan Sürücü, y también puede consultar las demás afecciones tratadas dentro de la cirugía de cadera.
