Epifisiólisis de la cabeza femoral
¿Qué es la epifisiólisis de la cabeza femoral (ECF)?
La epifisiólisis de la cabeza femoral (ECF, o SCFE por sus siglas en inglés) es un problema de cadera que se observa en adolescentes en crecimiento y en niños en la etapa previa a la pubertad. La epífisis en forma de esfera de la cabeza del fémur se desliza hacia atrás y hacia abajo respecto al cuello del hueso a lo largo del cartílago de crecimiento, que todavía está abierto. Este deslizamiento provoca dolor, rigidez y cojera en la cadera afectada y suele desarrollarse de forma gradual.
La ECF es el trastorno de cadera más frecuente en los adolescentes, y el diagnóstico precoz es muy importante. El tratamiento busca impedir que la cabeza femoral se siga deslizando; un tratamiento precoz y adecuado reduce el riesgo de complicaciones y preserva la función de la cadera a largo plazo. Para obtener información general sobre los problemas de cadera, puede consultar la página sobre la cadera.
Anatomía de la cadera y el cartílago de crecimiento
La cadera es una articulación de tipo esfera y cavidad formada por la cabeza femoral (la esfera) y el acetábulo (la cavidad). Como otros huesos largos, el fémur crece desde sus extremos y no desde su centro; el cartílago de crecimiento (fisis) se sitúa entre la parte del cuerpo del hueso más próxima al extremo (metáfisis) y el extremo del hueso (epífisis).
En la ECF, el problema se encuentra precisamente en este cartílago de crecimiento. Durante el crecimiento rápido de la adolescencia, el cartílago es relativamente débil, y la epífisis femoral puede deslizarse a lo largo de él sobre el cuello. Una vez que el cartílago de crecimiento se cierra (cuando el esqueleto madura), el riesgo de deslizamiento desaparece.
¿A quién afecta? Factores de riesgo
La causa exacta de la ECF no se conoce del todo, pero se cree que intervienen a la vez la carga mecánica sobre el cartílago de crecimiento y factores hormonales. Ciertas situaciones aumentan el riesgo.
- Edad: habitualmente entre los 12 y los 16 años en los chicos y entre los 10 y los 14 años en las chicas; se relaciona con el crecimiento rápido del inicio de la adolescencia.
- El exceso de peso, porque aumenta la carga sobre el cartílago de crecimiento.
- Los antecedentes familiares de ECF.
- Los trastornos hormonales y metabólicos (enfermedades del tiroides, tratamiento con hormona del crecimiento, enfermedad ósea de origen renal); se buscan sobre todo en los casos que se salen del rango de edad típico.
Síntomas
Los síntomas suelen comenzar de forma insidiosa a lo largo de semanas o meses. Una advertencia importante: el dolor de la ECF a veces se nota solo en la rodilla o en el muslo, por lo que en un adolescente que consulta por dolor de rodilla siempre debe valorarse la cadera.
- Dolor en la cadera, la ingle, el muslo o la rodilla.
- Cojera o una forma de caminar anómala que aumenta con la actividad.
- La pierna afectada gira hacia fuera y la rotación interna de la cadera está limitada.
- En los casos inestables, incapacidad para apoyar el peso y una diferencia de longitud entre las piernas.
ECF estable e inestable
La ECF se divide en dos grupos según si el paciente puede apoyar el peso sobre la pierna afectada; esta distinción determina la urgencia del tratamiento y el riesgo de complicaciones.
- ECF estable: el paciente puede apoyar el peso sobre la cadera, con o sin muletas. La mayoría de los casos son de este tipo y el riesgo de complicaciones es menor.
- ECF inestable: el paciente no puede apoyar el peso ni siquiera con muletas. Es un cuadro más grave, requiere una valoración urgente y conlleva un mayor riesgo de que se altere el riego sanguíneo de la cabeza femoral (necrosis avascular).
La ECF suele afectar a un solo lado, pero en una parte de los pacientes también puede afectarse la otra cadera, con más frecuencia en los meses siguientes al primer episodio.
Diagnóstico: exploración y pruebas de imagen
El diagnóstico comienza con la historia clínica y la exploración física. En la exploración son típicas la limitación de la rotación interna de la cadera y la tendencia de la pierna a girar hacia fuera; también se valora la marcha.
- Radiografía: las proyecciones anteroposterior y lateral (en «ancas de rana») de ambas caderas son el estudio básico; permiten ver el deslizamiento y valorar su grado.
- Se obtienen imágenes de ambas caderas a la vez, porque un deslizamiento incipiente en el otro lado puede no dar síntomas.
- En casos seleccionados se utiliza la resonancia magnética (RM) para mostrar un deslizamiento incipiente, y se emplean análisis de sangre para buscar una causa hormonal o metabólica subyacente en edades fuera del rango típico.
Tratamiento quirúrgico
La ECF es un problema quirúrgico; el objetivo es impedir que la cabeza femoral se siga deslizando. Una cirugía realizada a tiempo es decisiva para preservar la función de la cadera.
- Fijación in situ con tornillo: es el método más utilizado en los deslizamientos estables y de grado leve a moderado. Un tornillo colocado a través del cartílago de crecimiento detiene el deslizamiento y permite que el cartílago se cierre.
- Cirugía más amplia en los deslizamientos inestables y graves: puede ser necesario recolocar la cabeza femoral y fijarla con tornillos, y estos casos requieren un seguimiento más estrecho.
- Fijación preventiva de la otra cadera: puede valorarse un tornillo preventivo en pacientes seleccionados con un riesgo alto de deslizamiento en el otro lado.
Complicaciones y evolución a largo plazo
Las dos complicaciones graves principales de la ECF son la alteración del riego sanguíneo de la cabeza femoral (necrosis avascular) y el daño del cartílago articular (condrólisis); se observan con más frecuencia sobre todo en los deslizamientos inestables y graves.
Una cabeza femoral que consolida pero queda deformada puede preparar el terreno, en años posteriores, para un choque de cadera y una artrosis precoz de la cadera. Por este motivo, los pacientes que han tenido una ECF se siguen de forma periódica hasta la madurez del esqueleto y durante un tiempo después.
¿Cuándo debe consultar a un médico?
En la ECF, el diagnóstico precoz es fundamental para evitar que el deslizamiento progrese y para prevenir problemas permanentes. No debe ignorarse el dolor de rodilla o de cadera en un adolescente.
- Su hijo o el adolescente tiene un dolor persistente en la cadera, la ingle, el muslo o la rodilla acompañado de cojera.
- La pierna gira hacia fuera o cuesta rotar la cadera hacia dentro.
- No puede apoyar ningún peso sobre la pierna: es una urgencia y debe valorarse sin demora.
Para que valoren los síntomas de cadera, puede contactar con el Prof. Asoc. Dr. Serkan Sürücü; también puede consultar las demás afecciones tratadas dentro de la cirugía de cadera.
