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Codo de tenista (epicondilitis lateral)

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Respuesta breve

El codo de tenista, conocido en medicina como epicondilitis lateral, es una lesión por sobrecarga de los tendones extensores de la muñeca y de los dedos en su inserción en la prominencia ósea de la cara externa del codo. En la mayoría de los casos está afectado el origen del tendón del extensor radial corto del carpo. Aunque su nombre termina en «-itis», hoy se considera un trastorno degenerativo del tendón más que una inflamación clásica.

Codo de tenista (epicondilitis lateral)

¿Qué es el codo de tenista (epicondilitis lateral)?

El codo de tenista, conocido en medicina como epicondilitis lateral, es una lesión por sobrecarga de los tendones extensores de la muñeca y de los dedos en el punto donde se insertan en la prominencia ósea de la cara externa del codo (el epicóndilo lateral). En la mayoría de los casos está afectado el origen del tendón del extensor radial corto del carpo (ECRB, por sus siglas en inglés).

Aunque su nombre termina en «-itis», hoy se sabe que esta afección es un trastorno degenerativo del tendón (tendinosis) más que una inflamación clásica. La sobrecarga repetida provoca microrroturas en el tendón, y la respuesta de reparación genera fibras de colágeno desorganizadas y nuevos vasos sanguíneos. Cuando esa remodelación nunca llega a completarse, el tendón se vuelve a la vez más débil y dolorosamente sensible.

La epicondilitis lateral es una de las causas más frecuentes de dolor de codo y suele afectar a adultos de entre 30 y 55 años. Al contrario de lo que sugiere su nombre, la mayoría de los pacientes nunca han jugado al tenis; el problema suele aparecer en personas cuyo trabajo implica un uso repetido de la mano y la muñeca.

¿Qué causa el codo de tenista? Factores de riesgo

El codo de tenista rara vez se debe a una única lesión. Aparece cuando la carga se acumula más deprisa de lo que el tendón es capaz de adaptarse a ella. Los factores que contribuyen con más frecuencia son:

  • Extensión repetida de la muñeca: usar un destornillador, pintar, cortar carne, trabajar con tijeras o cizallas.
  • Agarre con fuerza: sujetar herramientas, cargar bolsas o cajas pesadas, trabajar en una cadena de montaje.
  • Muchas horas con el teclado y el ratón con la muñeca sin apoyo.
  • Una técnica deficiente en los deportes de raqueta, sobre todo un revés a una mano ejecutado con la muñeca suelta.
  • Un material inadecuado: una raqueta demasiado pesada, un tamaño de empuñadura incorrecto o un cordaje con demasiada tensión.
  • Un aumento brusco del volumen de entrenamiento o de la carga de trabajo en poco tiempo.
  • Debilidad de los músculos del antebrazo y una estabilidad insuficiente del hombro o del tronco.

El tabaco, la diabetes y la edad avanzada ralentizan la curación del tendón y pueden prolongar los síntomas o retrasar la respuesta al tratamiento.

Síntomas del codo de tenista

Los síntomas suelen comenzar de forma gradual, y la mayoría de los pacientes no saben precisar cuándo empezó el dolor. Con el tiempo, las molestias se hacen más definidas y empiezan a limitar las tareas cotidianas.

  • Dolor quemante o sordo en la cara externa del codo, justo encima y justo por debajo de la prominencia ósea.
  • Dolor que se irradia por la cara externa del antebrazo hacia la muñeca.
  • Menor fuerza de agarre: dificultad para girar el pomo de una puerta, abrir un tarro o dar la mano.
  • Dolor al levantar una taza, un hervidor o una herramienta, a veces tan intenso que se cae el objeto.
  • Sensibilidad marcada al presionar la prominencia ósea externa.
  • Breve rigidez matutina y sensación de tirantez en el antebrazo.

El bloqueo del codo, una hinchazón visible, un dolor que persiste durante toda la noche o el entumecimiento y el hormigueo en la mano no son propios del codo de tenista. Estos hallazgos orientan hacia una compresión nerviosa o un problema intraarticular y requieren una valoración aparte.

Codo de tenista y codo de golfista: ¿en qué se diferencian?

Ambas afecciones son lesiones por sobrecarga en la inserción de un tendón; la diferencia está en qué lado del codo se ve afectado. En el codo de tenista, el dolor se sitúa en la cara externa (lateral) y empeora al doblar la muñeca hacia arriba. El codo de golfista (epicondilitis medial) afecta a la cara interna (medial), y el dolor aumenta al flexionar la muñeca y al agarrar.

El dolor en la cara externa del codo no siempre es un codo de tenista. El síndrome del túnel radial, el dolor referido desde el cuello, la artrosis de codo y las lesiones del ligamento lateral pueden producir molestias similares. El entumecimiento y el hormigueo en la cara interna, en cambio, sugieren una compresión del nervio cubital. Aclarar esta distinción en la exploración es lo que hace que el tratamiento sea eficaz.

¿Cómo se diagnostica el codo de tenista?

El diagnóstico se basa sobre todo en la historia clínica y la exploración física. La valoración incluye desde cuándo existe el dolor, qué movimientos lo agravan, las exigencias laborales y deportivas y los tratamientos que ya se han probado.

En la exploración se palpan el epicóndilo lateral y la inserción del tendón situada justo por debajo, y también se valoran el rango de movimiento, la fuerza de agarre y el cuello. Tres pruebas clínicas apoyan el diagnóstico:

  • Prueba de Cozen: con el codo estirado, la extensión de la muñeca contra resistencia reproduce el dolor en la cara externa.
  • Prueba de Mill: el tendón se estira girando el antebrazo hacia dentro (pronación) y flexionando la muñeca, lo que provoca dolor.
  • Prueba de Maudsley: la extensión del dedo medio contra resistencia carga de forma selectiva el tendón ECRB y reproduce el dolor.

Las pruebas de imagen no son necesarias en todos los pacientes. Las radiografías pueden usarse para descartar artrosis o calcificaciones dentro del tendón. La ecografía muestra el adelgazamiento, el engrosamiento y las roturas del tendón. La resonancia magnética (RM) se reserva para los síntomas persistentes, la planificación quirúrgica o cuando se sospecha un problema asociado del ligamento o intraarticular.

Opciones de tratamiento del codo de tenista

El tratamiento sigue un plan escalonado, y la gran mayoría de los pacientes se recuperan sin cirugía. El primer objetivo es calmar el dolor; el segundo, preparar el tendón para volver a soportar carga.

  • Modificación de la actividad: no se abandonan del todo los movimientos que agravan el dolor; se reducen la carga y el número de repeticiones para que el tendón pueda recuperarse.
  • Cambios ergonómicos: aumentar el diámetro de agarre de las herramientas, ajustar la altura del teclado y del ratón y revisar el tamaño de la empuñadura y la tensión del cordaje de la raqueta.
  • Control del dolor: analgésicos o antiinflamatorios de corta duración, geles tópicos y aplicación de frío durante los brotes.
  • Ortesis: una cincha (brazalete) de contrafuerza en el antebrazo reduce la tensión en la inserción del tendón, y una férula de muñeca ayuda a que el tendón descanse.
  • Fisioterapia: técnicas de partes blandas, estiramientos, fortalecimiento progresivo y, cuando está indicada, terapia por ondas de choque extracorpóreas (TOCE).

La constancia determina si el tratamiento conservador funciona. Abandonar el programa al cabo de unas semanas es la causa más frecuente de que los síntomas vuelvan con la primera tarea exigente.

Programa de ejercicios y rehabilitación

El ejercicio es la parte más importante del tratamiento. El objetivo no es solo aliviar el dolor, sino aumentar la capacidad del tendón para soportar carga, de modo que el problema no vuelva. En general, el programa avanza de la siguiente manera:

  1. Control del dolor y estiramientos suaves: estiramientos de los extensores con el codo estirado y la muñeca flexionada.
  2. Trabajo isométrico: mantener una contracción sin movimiento de la articulación, lo que ayuda a reducir el dolor.
  3. Fortalecimiento excéntrico: bajar la muñeca de forma lenta y controlada, el paso clave que estimula la remodelación del tendón.
  4. Resistencia del agarre y del antebrazo: apretar una pelota blanda y ejercicios de rotación del antebrazo.
  5. Fortalecimiento del hombro y del tronco: trabajo de la escápula y de la cintura escapular para reducir la carga que llega al brazo.
  6. Vuelta al trabajo y al deporte: corrección de la técnica y aumento progresivo de la carga hasta recuperar la actividad normal.

Es esperable una molestia leve durante el ejercicio que se calma rápidamente después. Un dolor claramente peor al día siguiente significa que la carga ha sido excesiva y que hay que ajustar el programa.

Infiltraciones y tratamientos biológicos

Si el dolor persiste a pesar de hacer ejercicio con constancia y de usar la ortesis, pueden valorarse las infiltraciones. Una infiltración no es un tratamiento por sí sola; siempre se planifica junto con la continuación del programa de ejercicios.

Una infiltración de corticoides puede reducir el dolor con rapidez en las primeras semanas. Sin embargo, sus resultados a largo plazo no son superiores a los del tratamiento conservador, y las infiltraciones repetidas pueden aumentar el riesgo de recaída, por lo que se usa de forma selectiva y con moderación.

La infiltración de plasma rico en plaquetas (PRP) utiliza un concentrado preparado a partir de la propia sangre del paciente para favorecer la reparación del tendón y puede valorarse en los casos resistentes. Las aplicaciones con células madre son otra opción que se trata dentro de los tratamientos biológicos. El método adecuado depende de cuánto tiempo llevan los síntomas, del grado de daño del tendón y de los objetivos del paciente.

¿Cuándo es necesaria la cirugía?

La cirugía solo se plantea en una pequeña proporción de los pacientes con codo de tenista. Suele valorarse cuando el dolor persiste a pesar de al menos seis meses de tratamiento conservador constante y sigue limitando la vida diaria y la capacidad de trabajar.

El objetivo de la cirugía es retirar el tejido degenerado de la inserción del tendón y permitir que el tendón sano vuelva a fijarse al hueso. La intervención puede realizarse con técnicas abiertas, artroscópicas o percutáneas; la elección depende de dónde se localiza el daño y de si existen también problemas intraarticulares.

Tras la cirugía, a un breve periodo de protección le sigue un programa progresivo de movilidad y fortalecimiento. La vuelta al trabajo manual pesado y a los deportes de raqueta suele llevar varios meses, según la técnica utilizada y las exigencias del trabajo del paciente.

Tiempo de recuperación y qué esperar

En la mayoría de los pacientes, el codo de tenista es una afección autolimitada. Con un manejo adecuado de la carga y ejercicio constante, los síntomas suelen mejorar notablemente en unos meses, mientras que la recuperación completa tarda entre seis meses y un año.

La velocidad de recuperación depende de cuánto tiempo llevan los síntomas, de la intensidad del dolor, de las exigencias que la profesión del paciente impone al brazo, del cumplimiento del programa de ejercicios y de factores asociados como el tabaco y la diabetes. Los pacientes cuyos síntomas duran más de un año tienden a recuperarse más despacio.

Menos dolor no significa que el tendón se haya curado por completo. Las recaídas son frecuentes cuando el programa de fortalecimiento se abandona en cuanto se calma el dolor.

Prevención y precauciones en el día a día

Prevenir las recaídas no consiste en quitar toda la carga al tendón, sino en gestionar esa carga de forma consciente.

  • Levante los objetos pesados con la palma hacia arriba y el codo cerca del cuerpo.
  • Divida las tareas repetitivas en bloques más cortos con pausas regulares.
  • Aumente el diámetro de agarre de las herramientas y de los mangos de la raqueta para adaptarlo a su mano.
  • Organice su puesto de trabajo de modo que el antebrazo esté apoyado y la muñeca permanezca en posición neutra.
  • Mantenga en su rutina semanal el fortalecimiento del antebrazo, del hombro y de la parte superior de la espalda.
  • Aumente el volumen de entrenamiento o la carga de trabajo de forma gradual, repartiendo el cambio a lo largo de varias semanas.
  • En los deportes de raqueta, revise su técnica con un entrenador, sobre todo el revés.

¿Cuándo debe acudir al médico?

El dolor de codo que no se calma en unas semanas a pesar del reposo y de medidas sencillas debe valorarse. Empezar pronto con un manejo correcto de la carga es lo que evita que la afección se vuelva crónica.

  • El dolor dura desde hace dos o tres semanas y limita sus tareas diarias.
  • Su fuerza de agarre ha disminuido o se le caen los objetos.
  • Tiene entumecimiento u hormigueo en la mano o en los dedos.
  • El codo está visiblemente hinchado o enrojecido, se bloquea o ha perdido rango de movimiento.
  • El dolor le despierta por la noche.
  • Los síntomas reaparecen una y otra vez a pesar de tratamientos previos.

Para que valoren los síntomas de su codo, puede contactar con el Prof. Asoc. Dr. Serkan Sürücü; también puede consultar las demás afecciones tratadas dentro de la cirugía de codo.

Fuentes y lecturas adicionales

Fuentes seleccionadas utilizadas para preparar esta página:

  1. Tennis Elbow (Lateral Epicondylitis) — AAOS OrthoInfo
  2. Tennis elbow — Symptoms and causes — Mayo Clinic
  3. Tennis elbow — NHS

Publicaciones del Doç. Dr. Serkan Sürücü sobre este tema

Artículos revisados por pares sobre el tema de esta página en los que figura como autor:

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El codo de tenista es una lesión por sobrecarga de los tendones extensores de la muñeca en el punto donde se insertan en la prominencia ósea de la cara externa del codo. A pesar de su nombre, es un problema degenerativo del tendón más que una inflamación clásica, y la mayoría de los pacientes nunca han jugado al tenis.

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