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Doç. Dr. Serkan SürücüPedir cita

Infiltraciones articulares de células madre

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Respuesta breve

Una infiltración articular de células madre consiste en administrar un preparado que contiene células dentro o alrededor de una articulación para influir en el dolor y la función. La expresión es una etiqueta general, no el nombre de un producto estandarizado. Los preparados difieren en el tejido de origen, en su procesamiento y en lo que realmente contienen, por lo que importa más el preparado concreto que el término general.

Infiltraciones articulares de células madre

¿Qué es una infiltración articular de células madre?

Una infiltración articular de células madre consiste en administrar un preparado que contiene células dentro o alrededor de una articulación con el fin de influir en el dolor y la función. La expresión es una etiqueta general, no el nombre de un producto estandarizado. Los preparados que se venden o describen bajo este nombre difieren en el tejido de origen, en la forma de procesarlos y en lo que realmente contienen. Por eso importa más el preparado concreto que se propone que el término general; la visión de conjunto sobre los tratamientos biológicos explica qué lugar ocupan estas infiltraciones entre las demás opciones.

¿Qué preparados se agrupan bajo este nombre?

Varios productos distintos suelen describirse con las mismas palabras, aunque no son intercambiables. El paciente debe preguntar cuál de ellos se tiene previsto utilizar y por qué.

  • Concentrado de aspirado de médula ósea (BMAC): médula extraída del propio paciente, concentrada e infiltrada en la misma sesión. Es una mezcla de células, plaquetas y plasma, no un producto purificado de células madre.
  • Preparados derivados del tejido adiposo: células obtenidas de la propia grasa del paciente mediante procesamiento mecánico o enzimático. Su composición varía mucho según la técnica utilizada.
  • Células expandidas en cultivo: células que se cultivan en un laboratorio antes de su uso. En la mayoría de los países se regulan de forma distinta a los preparados que se obtienen y aplican en el mismo día.
  • Productos procedentes de donantes o perinatales: material obtenido del tejido amniótico, el cordón umbilical o la placenta. Las afirmaciones sobre el contenido de células madre vivas de estos productos a menudo no están respaldadas por análisis independientes.

¿Para qué problemas articulares se utilizan?

En la práctica ortopédica, estas infiltraciones se plantean con mayor frecuencia en la artrosis sintomática, en las lesiones localizadas del cartílago y en algunos problemas persistentes de tendones o ligamentos que no han mejorado con un tratamiento no quirúrgico estructurado. La rodilla es, con diferencia, la articulación más estudiada, y por eso la página dedicada al tratamiento con células madre para la rodilla trata esa evidencia por separado. Su uso en la cadera, el hombro y el tobillo se apoya en muchos menos datos, y no debe suponerse que los resultados obtenidos en una articulación sean trasladables a otra.

¿Quién puede ser candidato y quién no?

Una infiltración celular no es un tratamiento habitual ni de primera línea. Solo se plantea tras un diagnóstico confirmado y después de haber probado adecuadamente las medidas estándar. La idoneidad depende de la articulación afectada, del grado de pérdida de cartílago, de síntomas mecánicos como el bloqueo o la sensación de fallo, de la alineación de la extremidad, del peso corporal y del estado general de salud.

Por lo general, la infiltración no es adecuada si hay una infección activa de la articulación o de la piel, un trastorno de la coagulación no tratado, un cáncer activo en tratamiento o una artrosis avanzada en fase terminal con contacto hueso con hueso y deformidad. En este último grupo, una valoración a tiempo para una prótesis articular suele ofrecer un alivio más fiable, y retrasarla en favor de infiltraciones repetidas puede hacer perder tiempo y dinero.

Valoración antes del procedimiento

La decisión se basa en la exploración y no solo en las pruebas de imagen. La historia clínica aclara el patrón, la duración y los desencadenantes del dolor; la exploración valora la amplitud de movimiento, la hinchazón, la estabilidad, la alineación y la marcha. Las radiografías en carga muestran el espacio articular, la alineación y los osteofitos, y puede añadirse una resonancia magnética cuando el detalle del cartílago, del menisco o de los tendones cambia el plan. Si es posible una causa inflamatoria o infecciosa, los análisis de sangre y la punción articular tienen prioridad sobre cualquier infiltración biológica, porque infiltrar una articulación inflamada o infectada no es seguro. La visión de conjunto sobre el tratamiento del cartílago articular describe cómo estos hallazgos orientan la elección entre las opciones.

Cómo se obtiene y se procesa la médula ósea

Cuando se elige un preparado de médula ósea, la secuencia suele ser la siguiente. Cada paso se realiza en condiciones estériles.

  1. Se limpia y se anestesia la piel sobre la pelvis, y se localiza la zona de extracción.
  2. La médula se aspira con una aguja introducida en la cresta ilíaca, a menudo desde más de una posición para mejorar el rendimiento celular.
  3. El aspirado se centrifuga en un sistema de procesamiento cerrado para separar la fracción celular de los glóbulos rojos y del exceso de plasma.
  4. El concentrado se infiltra en la articulación diana, en muchos casos con guía ecográfica o radioscópica para confirmar la posición de la aguja.

El número y el tipo de células obtenidas varían de un paciente a otro y de un sistema a otro, y ningún dispositivo de uso en el mismo día produce una dosis definida y garantizada. El paciente tiene derecho a preguntar qué se va a extraer, cómo se va a procesar y qué se le va a infiltrar.

Anestesia, entorno y duración

La mayoría de las infiltraciones celulares en el mismo día se realizan con anestesia local, a veces con una sedación ligera cuando se extrae médula. El procedimiento suele hacerse de forma ambulatoria, y la extracción, el procesamiento y la infiltración en conjunto suelen durar entre una y dos horas, según el sistema utilizado. Normalmente el paciente se marcha a casa el mismo día, aunque no se aconseja conducir inmediatamente después si se ha administrado sedación o si se ha infiltrado la extremidad inferior.

Los primeros días después

Son frecuentes las molestias en la zona de extracción y un aumento transitorio del dolor o la rigidez de la articulación en los primeros días, que suelen remitir. El hielo, los analgésicos sencillos y el reposo relativo suelen ser suficientes. A veces se restringen los antiinflamatorios durante un breve periodo alrededor de una infiltración biológica, pero la práctica varía, por lo que debe seguirse la indicación del cirujano responsable y no una norma general encontrada en internet. En la fase inicial se evitan las cargas intensas, la carrera y las actividades de impacto.

Rehabilitación y vuelta a la actividad

Una infiltración no es un tratamiento aislado. Sea cual sea el preparado utilizado, el resultado funcional depende de la rehabilitación posterior. Un programa estructurado suele recuperar primero la amplitud de movimiento, después trabaja la fuerza del cuádriceps, de los abductores de la cadera o del manguito rotador según la articulación afectada y, por último, reintroduce la carga y el trabajo específico del deporte. Para cada paciente se planifica un programa personalizado, y la progresión gradual importa más que un calendario fijo, porque los tiempos de respuesta varían considerablemente de una persona a otra.

Qué respalda la evidencia actual

Los estudios publicados son heterogéneos: los preparados, las dosis, los tratamientos de control y las medidas de resultado difieren, y muchos ensayos son pequeños. Algunos describen una mejoría del dolor y de la función a corto y medio plazo en la artrosis de rodilla, mientras que otros no muestran ninguna ventaja frente al placebo ni frente a las infiltraciones establecidas. No hay evidencia fiable de que una infiltración celular regenere cartílago hialino normal, revierta una artrosis establecida o evite de forma fiable una prótesis articular. Las principales sociedades de reumatología y de ortopedia no han recomendado estas infiltraciones como tratamiento habitual, y cualquier consenso favorable a ellas se limita a casos seleccionados. Las alternativas establecidas, como el tratamiento con infiltraciones de PRP, tienen su propia base de evidencia y deben valorarse por separado.

Riesgos y complicaciones

Los riesgos son los de una infiltración más, cuando se extrae médula, los de la extracción. Incluyen dolor y moratones, sangrado o hematoma, infección de la articulación o de la piel, un brote inflamatorio transitorio y lesión de nervios o vasos cercanos. El dolor en la zona de extracción de la pelvis puede persistir algunos días. Los productos procedentes de donantes plantean preocupaciones adicionales sobre la transmisión de enfermedades y sobre un procesamiento que el paciente no puede verificar. Por ello, los preparados autólogos y los procedentes de donantes no deben presentarse como equivalentes, y el coste nunca debe ser la única comparación entre ellos.

Alternativas que conviene comparar

Antes de aceptar una infiltración celular es razonable revisar qué otras opciones existen para el mismo problema: el control del peso y la modificación de la actividad, un programa de fortalecimiento supervisado, los analgésicos, las infiltraciones de corticoides o de ácido hialurónico, las rodilleras u ortesis y, en las circunstancias adecuadas, la cirugía del cartílago, la osteotomía o la prótesis articular. Las páginas sobre el tratamiento de la artrosis de rodilla y la terapia ortopédica con células madre explican cómo se comparan estas opciones entre sí. El coste, la falta de cobertura del seguro para muchas infiltraciones biológicas y la solidez de la evidencia forman parte de esa conversación.

Cuándo consultar a un médico

Se necesita una valoración urgente ante un enrojecimiento o una supuración crecientes en la zona de infiltración o de extracción, un empeoramiento de la hinchazón o del dolor, fiebre persistente, un entumecimiento o una debilidad nuevos, un cambio de color de la extremidad, dificultad para respirar o cualquier reacción alérgica. Una articulación que se vuelve de repente caliente, roja e hinchada requiere una valoración antes de cualquier procedimiento biológico previsto. Para una valoración individual sobre si una infiltración de este tipo es adecuada, puede solicitar una consulta a través de la página de contacto.

Fuentes y lecturas adicionales

Fuentes seleccionadas utilizadas para preparar esta página:

  1. Stem Cells — MedlinePlus (U.S. National Library of Medicine)
  2. Platelet-Rich Plasma (PRP) — AAOS OrthoInfo
  3. Arthritis: An Overview — AAOS OrthoInfo
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Una infiltración articular de células madre consiste en administrar un preparado que contiene células dentro o alrededor de una articulación. El término abarca varios productos distintos —concentrado de médula ósea, preparados derivados de la grasa, células cultivadas y material procedente de donantes— que difieren en su origen, su procesamiento y su evidencia, por lo que no describe un único tratamiento estandarizado.

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